AGRADECER: UNA FORMA DE FLORECER
El agradecimiento es una forma altruista de ver la vida y de relacionarnos con ella. Supone llevar nuestra atención hacia el lado positivo de los acontecimientos o de las personas y conquistar nuestra propia felicidad con una mirada más amorosa.
Se han hecho muchos estudios en hospitales, sobre el comportamiento social, especialmente en el área de salud mental y en la mayoría (porque realmente, desconozco la totalidad de esos estudios y por lo tanto, no tengo el resultado final) se ha llegado a la conclusión de que agradecer es antidepresivo, disminuye el índice de suicidios, mejora la salud física (bajan los niveles de estrés, ayuda a dormir mejor, reduce la ansiedad, fortalece el sistema inmunitario) favorece las relaciones sociales y se aprecia una mayor resiliencia ante los acontecimientos más duros de la vida.
Añadiré que agradecer eleva nuestra vibración como Seres de Luz. Nos conecta con las leyes que rigen el universo y nos convierte en seres en constante evolución. Tal vez sea la fórmula que nutre ese cordón de plata por el que cada un@ de nosotr@s permanece unid@ a las estrellas.
AGRA DE CER
La palabra AGRA proviene del latín acrus, por acer, acris. Por hacer… Tal vez lo que deja entrever este término sea “por hacer algo agradable” “agradable de hacer” No sé… existen un montón de posibilidades escondidas en el juego de crear y diseccionar palabras. Lo importante siempre es lo que significa para tí, con lo que te hace resonar, a dónde te lleva…
Para mí AGRADECER me transporta a un lugar de colores cálidos, tostados, cremas, mostazas, verde suave, de calabaza… Al brillo del sol en una mañana de primavera, a la alegría, a bailar, al olor a caramelo, a una niña con falda larga que no deja de dar vueltas sobre sí misma, a un pícnic compartido en el campo alrededor de una manta, a una mirada emocionada hacia el cielo, al reconocimiento de lo que soy, a honrarme, a sentir el cuidado de los seres invisibles que cuidan de cada un@ de nosotr@s.
Al agradecer lo que hago es dejar de sentirme sola, separada de tí, apreciar las conexiones de la vida, sentirme como esa semilla estelar que crearon nuestr@s ancestr@s y que va floreciendo a medida que va transitando por todas las dimensiones, por todos los cuerpos, por todas las vidas…
Cuando agradecemos nos situamos en el Camino de la vida abundante porque somos conscientes de la riqueza que contemplamos, de la sabiduría que atesoramos y de que para ser, para existir no necesitamos tanto como nos han hecho creer, de hecho, para vivir no se necesita nada puesto que ya somos.
SOY AFORTUNADA ¿Y TÚ?
Los domingos de invierno suelo quedarme en casa, arropada por una manta de pelo color crema. Me coloco delante de esa ventana que se asoma a los cielos más azules, en silencio. Muchas veces, muchas, me abrazo o bailo para festejar mi dicha: el tener un hogar, libros, velas, olor a almizcle, sábanas blancas y una nevera casi vacía. Vivir dentro de un cuerpo que no me pertenece, una experiencia humana, repirar, sentir… Me siento tan afortunada que no dejo de dar las gracias. Las doy al universo, a todos los Seres de Luz que me acompañan, pero también me las doy a mí misma por permitir con mis pensamientos, con mis palabras, con mis sentimientos y mis acciones, ser abundante.
Aunque mi idea de abundancia no se parezca a la tuya, me considero abundante. Mi familia es una familia sencilla, con orígenes muy humildes. Mis abuelos vivieron la guerra civil española y la posguerra. Mis padres aseguran que no pasaron hambre, pero que les hubiera gustado tener una alimentación más variada. Hoy en día mi madre se considera una mujer rica. Frecuentemente comenta que cuando era niña, jamás hubiera pensado que la vida le regalara tanta riqueza; que pudiera tener su propia casa, una lavadora, un aseo, que pudiera viajar y salir fuera de España, que pudiera tener un coche y un armario lleno de ropa. Ella contagia ilusión y en sus ojos se adivina una chispa divina.
Mi padre tuvo hace unos años un tumor cerebral por el que estuvo entre la vida y la muerte. Cada mañana se levanta y agradece a Dios estar vivo y disfrutar de la vida. Aunque se haya quedado con una parálisis facial y muchos otros trastornos derivados de la cirugía, él agradece cada despertar. Así que, con estos ejemplos ¿te queda alguna duda sobre nuestra riqueza?
AGRADECER NOS ELEVA
Si el agradecimiento es sentido, se eleva nuestra vibración ya que dejamos de sentirnos pobres y víctimas para sintonizar con los procesos de empoderamiento y manifestación. Agradecer nos sintoniza con la Energía del universo, con los planes que el destino o la Vida o Dios tienen para nosotr@s. Cuando agradecemos, favorecemos la fluidez del Alma, la conexión con planos más elevados de conciencia y por lo tanto, favorecemos la apertura a nuevas dimensiones de una forma más consciente.
Para mí, está claro que somos mucho más que nuestros pensamientos o emociones, incluso que somos más que nuestro propio cuerpo; por ello trato de descubrir de dónde vengo o quién soy, trascendiendo la materia, sabiendo que ésta es algo circunstancial que me ayuda a vivir en la Tierra, pero intentando conectarme con la información que crece en las estrellas, para no olvidar mi origen, para recordar a cada paso la Luz que nos creó.
Por todo esto es por lo que me levanto cada mañana repitiendo este mantra: “SOY AFORTUNADA” “ESTOY ENTUSIASMADA” Lo hago cada mañana, aunque en ese mismo momento no lo sienta, pues a base de repetirlo y repetirlo, acabo creyéndolo y sintiéndolo (como ocurre con todos nuestros pensamientos). Para mí es una forma de reconocer la abundancia en mi vida, de reconocer lo que la Vida me regala. También es una forma de crear nuevos hábitos, de ir dejando paso a paso el rol de víctima y pasar al rol de creadora.
Que nunca se me olvide la grandiosidad de la simpleza.
Con AMOR: Celeste Ciudad Pascual.
Si resuenan estas palabras en tí y quieres indagar más, puedes pedir una sesión individual presencial u on-line conmigo, para acompañarte en tu crecimiento conciencial y evolutivo, para expandir tu conciencia.
Puedes visitarme en las redes:
https://www.facebook.com/celeste.ciudadpascual
Gracias por tu generosidad ?
Gracias a tí por la tuya, Marisa. Por dedicar un tiempito a leernos y a compartir… GRACIAS
Celeste cariño me has hecho sentir más viva y gozar de esa gratitud sincera que nos transmites en el post. Gracias, muchas gracias. Las personas que tenemos la suerte de conocerte seguro coinciden conmigo en que somos taaannnn afortunadas por tener tu impetuosidad y luz en nuestros caminos… Gracias por tu entusiasmo y dedicación en tu evolucionar, por compartirlo y por hacer el nuestro un poquito mas fácil y bonito! Te quiero mucho?
Aiiiiiisssss cariñoooo… Gratitud es lo que siento yo de tenerte en mi vida, de tu sonrisa, de tu alegría, de tus palabras hermosas… ¡Qué bonito conocernos y sentirnos! Yo también te quiero princesita bonita
Ya sabes como funciona esto de la causalidad. Esta mañana me he emocionado al asimilar lo afortunada que soy. Lo tengo todo y no lo había visto!!! He estado poniendo el foco afuera en lo material que ni tengo, ni necesito y no he visto la abundancia que me rodea. Gracias de corazón por ser, por estar, por ser mi espejo. Por ser otro yo.
Mi Lola hermosa… Eres muy afortunada y abundante porque eres muy excepcionalmente generosa, porque tus actos transmiten el amor que eres, por todo lo que entregas… GRACIAS SIEMPRE a tí querida Lola ¡Cuánto me estás enseñando!
Tenemos posiblemente más de lo necesario. En el plano material el mínimo y el máximo necesario deberían estar muy próximos el uno del otro, de ese modo podríamos medir el equilibrio mundano de la persona. Respecto al plano espiritual, creo que es una fuente inagotable que mana cuanto más se da.
Tengo la suerte de tener una segunda vida gracias a mi corazón, y antes que lamentarme, doy gracias por tener la posibilidad de tener una consciencia de algún modo evolucionada.
A veces también siento la necesidad, y es entonces cuando encuentro otras almas que me acompañan y me nutren, almas a las que agradezco su generosidad.
Yo también creo que, a nivel material, tenemos mucho más de lo necesario y que a nivel espiritual es una búsqueda incesante (al menos para mí) de una expansión de mi conciencia. Eso es lo que pido cada año, ese es mi objetivo cada año: expandir mi conciencia.
Gracias Pedro por cada palabra, por tu sentir
Gracias a ti Celeste por tu bondad al iniciar el tema y acompañar en el recorrido.